El Real Valladolid arrasó en El Alcoraz con una victoria contundente por 4-1 que refleja una superioridad táctica indiscutible. Los pucelanos controlaron los momentos decisivos del partido y castigaron sin piedad los errores defensivos locales. A pesar de que el Huesca mantuvo porcentajes de posesión y tiros casi igualados, la diferencia abismal en la efectividad fue determinante para este resultado de goleada.
Chuki abrió el marcador en el minuto 6 con un golpe de autoridad que iba a condicionar el desarrollo del encuentro. Peter Federico, figura destacada, hizo el segundo en el 36 y sentenció en el 56 con un doblete letal. Cuando el Huesca parecía reaccionar con el tanto de Ntamack en el 74, el Valladolid respondió de inmediato con Amath Ndiaye en el 76, extinguiendo cualquier esperanza de remontada. Las tarjetas amarillas repartidas revelaron una mayor agresividad visitante, pero sin incidentes graves.
El Valladolid demuestra estar en estado de gracia, ejecutando con precisión quirúrgica sus ocasiones y cerrando espacios cuando es necesario. El Huesca, pese al esfuerzo visible, no consiguió traducir sus intentos en goles y sufrió una debacle en casa. Los visitantes consolidaron su propuesta ofensiva y defensiva, mientras los locales acusan el golpe de una derrota tan amplia en su estadio.