El Burgos se impuso al Eibar en El Plantío con un solitario gol de Iñigo Córdoba en la segunda mitad, en un encuentro donde los de casa dominaron el juego sin llegar a ser abrumadores. Los blanquinegros controlaron el balón durante la mayor parte del choque, especialmente en el tramo inicial, aunque sin generar ocasiones de peligro real hasta después del descanso. El Eibar, más ordenado que brillante, apenas inquietó al portero rival durante los noventa minutos.
El punto de inflexión llegó en el minuto 61 cuando Córdoba aprovechó un espacio en la defensa visitante para batir al guardameta armero con un remate certero que rompió el empate sin goles que había hasta entonces. Fue el único tanto de un partido trabado, donde ambas defensas funcionaron correctamente y evitaron llegadas claras al área contraria. El Burgos generó más peligro con once disparos totales frente a nueve del Eibar, aunque solo cuatro fueron a puerta en el bando local.
Esta victoria resulta importante para el Burgos, que suma tres puntos en casa gracias al acierto en el momento clave. El Eibar, pese a la derrota, demostró solidez defensiva y no fue goleado, aunque se va de El Plantío sin poder puntuar en un partido donde meramente reaccionó a las iniciativas burguesas.