Las Palmas arrasó a Ceuta con una goleada de 4-0 en el Estadio Gran Canaria, demostrando una superioridad aplastante en todos los aspectos del juego. Los amarillos controlaron el partido desde el principio, generando un volumen ofensivo abrumador que se tradujo en quince intentos de disparo frente a los cuatro del conjunto ceutí. La posesión también favoreció claramente a los locales, quienes apenas sufrieron en defensa.
Manu Fuster abrió el marcador en el minuto 40, estableciendo el 1-0 que cerraría la primera parte. En la segunda mitad, Taisei Miyashiro se erigió en el auténtico verdugo del Ceuta con dos goles consecutivos en los minutos 55 y 58, ampliando la ventaja de forma contundente. Un cuarto tanto completó la paliza final, mientras Ceuta apenas generó peligro, logrando apenas dos tiros a puerta pese a las cinco paradas de su portero.
Este resultado refleja el abismo deportivo entre ambos equipos. Las Palmas mostró un fútbol fluido y contundente, castigando cada oportunidad con precisión quirúrgica. Ceuta, por su parte, apenas fue rival, sufriendo una derrota que expone sus carencias ofensivas y defensivas en una categoría donde la competitividad es máxima.