El Leganés desplegó una actuación de carácter ofensivo en Butarque para derrotar al Ceuta con un contundente 5-2 que refleja el dominio en la generación de ocasiones. Los pepineros controlaron los momentos decisivos del encuentro pese a ceder más posesión a los visitantes, quienes sorprendieron con un fútbol directo y peligroso. La diferencia en los números de remate resultó determinante: ocho disparos a puerta frente a cinco del cuadro norteafricano revelaron una mayor claridad en el juego ofensivo madrileño.
Los goles llegarían con el partido en su fase de definición. Seydouba Cissé abrió fuego en el 48 para establecer ventaja. Juan Cruz amplió la distancia en el 85, pero Manuel Sánchez acortó distancias en el 89 avivando el dramatismo. Gonzalo Melero, sin embargo, sentenció con un doblete en los minutos finales, en el 90+1 y 90+8, sellando una remontada tardía de los locales que demuestra capacidad de gestión ofensiva en los momentos finales.
La goleada coloca al Leganés en una posición de solidez ofensiva pese a acumular cinco tarjetas amarillas, indicativo de un juego intenso pero controlado. El Ceuta, por su parte, mostró chispa competitiva aunque insuficiente para sostener el nivel de los madrileños en el tramo definitivo del encuentro.