Las Palmas se impuso con solidez ante el Granada en el estadio Gran Canaria con un contundente 2-0 que refleja el dominio de los locales en los momentos decisivos. A pesar de ceder la posesión al conjunto nazarí, que rozó el 51 por ciento, los canarios fueron más efectivos ante portería y controlaron los momentos cruciales del encuentro. El Granada intentó presionar, llegando a disparar más veces que su rival, pero encontró un Las Palmas bien estructurado defensivamente y peligroso en transiciones.
El partido se decidió en la segunda mitad. Taisei Miyashiro abrió el marcador en el minuto 49, apenas iniciada la reanudación, un golpe anímico importante que relajó la presión. Las Palmas amplió sentencia en el tramo final con el gol de Cristian Gutiérrez en el 88, liquidando definitivamente cualquier aspiración de remontada. El Granada no encontró respuestas ofensivas claras, limitándose a la insistencia sin profundidad. Las tarjetas amarillas marcaron un encuentro de menor dureza de lo habitual, con dos amonestaciones locales y una visitante.
Esta victoria consolida a Las Palmas como un equipo fiable que sabe aprovechar sus ocasiones en los momentos oportunos, demostrando madurez táctica. El Granada, pese a intentarlo, no logró traducir su control posesional en peligro real, sumando una derrota que obliga a revisarse táctico y mental ante compromisos venideros en la categoría.