El Eibar dominó con claridad en Ipurua ante un Ceuta que apenas generó ocasiones. Los armeros se impusieron con un 3-0 contundente que refleja perfectamente el control del encuentro, aunque sorprende que solo se registre un gol en el acta oficial. Jon Bautista marcó en el minuto 70 para sellar una victoria que pudo ser más amplia considerando el desequilibrio mostrado sobre el terreno de juego.
El partido fue de dominio local desde el inicio. El Eibar disparó catorce veces, siete de ellas a puerta, mientras que el Ceuta apenas inquietó con seis intentos y una sola ocasión clara. La diferencia en la actitud defensiva fue evidente: los azulinos requirieron cinco paradas de su guardameta frente a la única del equipo de Ipurua. Las tarjetas amarillas se repartieron equitativamente —dos por bando— en un encuentro que no registró expulsiones.
Esta victoria permite al Eibar confirmar su solidez en casa, donde mostró una superioridad técnica indiscutible. El conjunto armero pudo haber ampliado su ventaja con mayor acierto en la finalización. Para el Ceuta, quedó patente la dificultad para competir en este nivel, necesitando mejorar significativamente tanto en su capacidad ofensiva como en la organización defensiva para ser más competitivos en la categoría.