# Crónica: Albacete 1-4 Mirandés
El Mirandés ejecutó una lección de eficiencia en el Carlos Belmonte, castigando despiadadamente cada error defensivo del Albacete. Los visitantes salieron enchufados y abrieron el marcador apenas en el minuto 7 con Rafael Bauza, estableciendo un patrón que se mantendría durante toda la contienda. A pesar de dominar la posesión con un 61.9% del balón, los locales no pudieron traducir su superioridad territorial en ocasiones claras, mientras que el Mirandés aprovechaba sus contras con una frialdad quirúrgica.
Los momentos decisivos llegaron concentrados en la segunda mitad. Carlos Fernández amplió ventaja en el 60, seguido del tanto de Gonzalo Petit en el 68 que prácticamente sentenció el partido. Dani Escriche acortó distancias para el Albacete en el 72, generando una ilusión efímera que se desvaneció cuando Pablo López marcó el cuarto en el descuento. La expulsión de un jugador local agravó las cosas, mostrando una progresiva desesperación ante la incapacidad de contener al rival.
Este resultado evidencia dos realidades opuestas: un Mirandés letal que aprovecha sus pocas oportunidades con precisión de sniper, y un Albacete que pese a su control del juego careció de la contundencia necesaria en área. Una derrota contundente que refleja la brecha entre disparos (18-13) y eficiencia convertidora, donde el rival fue simplemente superior cuando contó.