El FC Andorra se impuso con autoridad al Córdoba por 3-1 en el Estadi de la FAF d'Encamp en una jornada donde aprovechó sus ocasiones con efectividad clínica. Los andorranos, a pesar de dominar la posesión solo el 40,2%, fueron devastadores en transiciones y oportunidades claras, logrando tres goles en acciones bien definidas. El Córdoba tuvo más balón y generó más llegadas, pero su imprecisión bajo palos resultó determinante en el desenlace.
Aingeru Olabarrieta abrió el marcador en el minuto 20, seguido del doblete inicial que amplió la brecha con el gol de Kim Min-Su en la media hora. El Córdoba no encontró respuesta efectiva hasta el tramo final, donde logró descontar pero ya era insuficiente. Villahermosa cerró el asalto en el 83 para sentenciar. La superioridad córdobesa en posesión y tiros quedó neutralizada por la efectividad andorrana, mientras la acumulación de amarillas cordobesas, cuatro frente a dos, reflejó un equipo frustrado e impreciso.
El Andorra confirma su capacidad competitiva ganando con solvencia a un rival que dominó el juego pero careció de puntería. Para el Córdoba, la derrota y el desperdicio de ocasiones representan una oportunidad perdida de sumar en casa, dejando un amargo sabor tras merecedor de mejor resultado por el volumen de juego.