El Real Zaragoza cedió ante el Córdoba en el Ibercaja Estadio en un encuentro de escaso brillo ofensivo donde los cordobeses se llevaron el triunfo sin necesidad de desplegar un juego vistoso. A pesar de dominar la posesión con el 52,1 por ciento, los aragoneses no supieron traducir esa superioridad territorial en ocasiones claras. El Córdoba, más conservador, supo defender con orden y castigar en el momento preciso con el único tanto de la contienda.
El partido fue intenso y disputado, reflejado en las abundantes amonestaciones: cuatro para el Zaragoza y cinco para el Córdoba. Los locales vieron cómo se reducían a diez después de una expulsión que complicó sus aspiraciones en la recta final. Pese a los mayores intentos ofensivos del equipo local, con cuatro tiros a puerta frente a dos del Córdoba, la falta de precisión fue determinante. Los visitantes mostraron mayor efectividad defensiva con cuatro paradas frente a dos del Zaragoza.
Este resultado penaliza especialmente al conjunto zaragozano, que pierde puntos en casa y ve como se complica su progresión en la competición. El Córdoba, por su parte, capitaliza su estrategia defensiva y se lleva un botín valioso de la capital aragonesa, demostrando que la solidez atrás puede ser tan efectiva como el espectáculo ofensivo.