Las Palmas se llevó los tres puntos ante el Cádiz en una jornada donde el dominio fue amarillo pero la efectividad decidió el partido. En el Gran Canaria, los canarios controlaron el balón durante gran parte del encuentro con un 60.9% de posesión, aunque sin ser especialmente acertados en la definición. El Cádiz, con un juego más directo y menos protagonismo, se defendió con solidez pero nunca inquietó seriamente al portero local, quien apenas tuvo trabajo.
El gol de Sergio Barcia en el minuto 85 fue la clave de un partido donde ninguno de los dos equipos ofreció un fútbol brillante. Las Palmas lanzó 14 tiros pero apenas uno fue a puerta, reflejo de las dificultades ofensivas pese al dominio. El Cádiz sufrió una tarde especialmente tensa en lo disciplinario, acumulando cuatro tarjetas amarillas frente a la única del equipo local, lo que condicionó su capacidad para presionar e intentar revertir un marcador que llegó tarde.
Esta victoria permite a Las Palmas sumar de tres en un partido donde no convenció pero fue efectivo en lo fundamental. Para el Cádiz, la derrota deja una sensación agridulce tras defender bien durante noventa minutos, aunque sin generar peligro suficiente ni poder capitalizar sus ocasiones cuando las tuvo.