Pues sí, guaje. Fui al Carlos Tartiere. Por voluntad propia, sin que nadie me apuntara con nada y con la cartera en el bolsillo. Y te digo más: salí contento. Que no se acostumbre nadie, que esto pasa una vez cada once años y solo si viene la campeona del mundo.
Mi minivídeo desde la grada del Tartiere. ¿No se ve? Míralo en Instagram.
Antes de empezar ya había merecido la pena la entrada. El himno sonó con gaitas, y dos campeones del mundo de 2010 muy ligados a Asturias, Santi Cazorla y Juan Mata, le entregaron la Copa del Mundo a Rodri para que la enseñara a la grada. La segunda estrella, de gira por Asturias. Y uno ahí, con la boca abierta, pensando que ojalá un día veamos algo así en El Molinón.
De la Fuente rotó media alineación (hasta nueve cambios respecto a Croacia) y dio el debut a Iván Fresneda y Roberto Fernández. Pero a Lamine no lo tocó, que la gente pagó para verle. Y respondió en el minuto 6: Olmo le dejó en tres cuartos, recortó hacia dentro y la puso con rosca en la escuadra, desde lejos. El seleccionador, con las manos en la cabeza. Nosotros también. Tercer partido seguido marcando en esta ventana: Inglaterra, Croacia y ahora Chequia.
El 2-0 llegó en el 35, en una transición que empezó y acabó el propio Rodri: recuperación, pared con Pedri y para dentro. El capitán no marcaba con España desde junio de 2024, contra Georgia en la Eurocopa. Al descanso, todo era fiesta.
En el descanso se fueron Lamine y Baena, y con ellos se fue también la chispa. España bajó revoluciones, la Chequia de Santi Denia (sí, el español que llevaba la Sub-21) se lo creyó y, en el 69, el carrilero Sláma recortó a la contra tras un pase de Hložek. Poco después, Naderi llegó a marcar el 2-2 tras un fallo de David Raya, pero el árbitro lo anuló por falta previa. Ahí el Tartiere hizo lo que mejor sabe: sufrir.
Los checos se calentaron, cayeron las amarillas y su capitán, Ladislav Krejčí, se fue expulsado por doble amarilla en el 85. Y en el 89, galopada de Víctor Muñoz, rechace y Merino la cruzó junto al palo. 3-1 y a casa.
Sé lo que estás pensando. Un sportinguista en el Tartiere, aplaudiendo. Tranquilo, que tiene explicación: el viernes el Oviedo cayó 4-1 en Elda contra el Eldense de Messi, y al día siguiente su estadio vio ganar a la mejor selección del mundo. Ese césped no veía un equipo así desde… bueno, desde la última vez que vino España, en 2015.
Y que conste: el ambiente fue de diez. El Tartiere se llenó, cantó y se portó. Asturias es tierra de fútbol, aunque cada uno lo viva desde su orilla.
Con esta, la selección suma ocho partidos en Oviedo: seis victorias, un empate y una derrota. Antes, en el Tartiere, ganó 2-0 a Letonia en 2007 y 2-0 a Eslovaquia en 2015. Y ya van 41 partidos sin perder con Luis de la Fuente.
España cierra la ventana el martes 6 de octubre en Split ante Croacia, con medio billete para cuartos ya en el bolsillo. Y nosotros, a lo nuestro: el Sporting.
¿Estuviste en el Tartiere? ¿Qué te pareció el golazo de Lamine? Cuéntamelo en los comentarios. ¡Puxa Sporting y vamos España!
España ganó 3-1 a la República Checa el 3 de octubre de 2026 en el Carlos Tartiere de Oviedo, en la tercera jornada de la Nations League 2026-27.
Lamine Yamal (6'), Rodri (35') y Mikel Merino (89') por España; Jiří Sláma (69') por la República Checa.
28.515 espectadores, en la primera visita de la selección a Oviedo desde 2015.
41 partidos seguidos sin perder con Luis de la Fuente, tras el 3-1 a la República Checa.
El martes 6 de octubre de 2026 en Split, ante Croacia, en la cuarta jornada de la Nations League.
Opina como en la caja de comentarios de YouTube, pero en casa. Sé educado, guaje, que esto lo lee gente de bien.