Menos mal que Larcamón venía a ser valiente, ofensivo, a proponer… porque de momento, en Mareo, lo único que suena son centrales. Uno detrás de otro, como churros. Que ojo, no me parece mal blindar la defensa —atrás sufrimos más de la cuenta el año pasado—, pero como sportinguista que sueña con subir, me gustaría ver también a alguien que la meta, ho.
Vamos por partes, que de momento el muro promete. El primer fichaje ya fue defensivo del todo: el portero Egoitz Arana. Y a partir de ahí, hormigón armado:
El plato fuerte del rumor es Gularte, un capricho de Larcamón: lo tuvo dos años en el Puebla, donde el uruguayo se metió en el once ideal de la Liga MX. Según La Voz de Asturias, el Sporting tiene el fichaje encarrilado a petición expresa del míster, y llegaría cedido con opción de compra obligatoria si subimos. Ese matiz me encanta: si ascendemos, se queda.
¿Mi lectura? Atrás vamos a ser una roca. Tres centrales de nivel para la categoría, galones, físico y experiencia: eso está hecho. Pero subir a Primera no va solo de no encajar, va de MARCAR. Y arriba, de momento, ni flores. El único nombre con chispa ofensiva que sonaba se está enfriando —te lo cuento en mi opinión sobre la era Larcamón—.
Suenan con fuerza tres: Juan Gutiérrez (Mirandés) y Jorge Sáenz (Leganés), ambos libres, y Emanuel Gularte, a petición expresa de Larcamón y cedido con opción de compra obligatoria si el Sporting asciende.
Es un defensa central uruguayo de 28 años (1,89 m) que en 2025 lo ganó todo con Peñarol. Coincidió con Larcamón en el Puebla, donde entró en el once ideal de la Liga MX.
Larcamón pondrá la primera piedra el 8 de julio, cuando el grupo vuelva al trabajo en Mareo, con el objetivo declarado del ascenso.