Los capitanes Meazza y Sárosi antes de la final del Mundial de 1938
Meazza y Sárosi antes de la final de Colombes. Foto de dominio público vía Wikimedia Commons.
Historia de los Mundiales
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Francia 1938: el último Mundial antes de la guerra, el país que desapareció y España sin poder ir

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18 de septiembre de 2026
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🏆 Respuesta rápida: el tercer Mundial se jugó en Francia, en junio de 1938, y lo volvió a ganar Italia: 4-2 a Hungría en Colombes, ante 45.000 personas. Fue el último Mundial antes de la Segunda Guerra Mundial y el más marcado por la política: Austria se clasificó y desapareció como país tras la anexión nazi, dejando la única incomparecencia de la historia de un Mundial. España se inscribió pero tuvo que retirarse por la Guerra Civil. El máximo goleador fue el brasileño Leônidas da Silva, e Italia se quedó siendo campeona dieciséis años, porque la guerra se llevó por delante los Mundiales de 1942 y 1946.

El Mundial del 34 fue el primero que un régimen usó como escaparate. El del 38 fue peor: aquí el fútbol ya no iba por detrás de la política, iba dentro. Un país entero desapareció entre el sorteo y el torneo, España no pudo ni presentarse y la final se jugó a catorce meses de que empezara la guerra.

El árbitro francés Georges Capdeville entre los capitanes Meazza (Italia) y Sárosi (Hungría) antes de la final de Colombes.
El árbitro francés Georges Capdeville entre los capitanes Meazza (Italia) y Sárosi (Hungría) antes de la final de Colombes.📷 Le Miroir des sports · Public domain · Wikimedia Commons

🇫🇷 El Mundial de 1938 en datos

Sede
Francia
Selecciones
15
Campeón
🏆 Italia
Subcampeón
Hungría
Final
Italia 4-2 Hungría
Estadio
Olympique de Colombes · Colombes
Espectadores
45.000
Máximo goleador
Leônidas da Silva (Brasil), 7 goles

Un país se clasificó y desapareció del mapa

El sorteo se celebró en París el 5 de marzo de 1938. Diez días después, Alemania se anexionaba Austria: el Anschluss. Austria estaba clasificada, tenía uno de los mejores equipos de Europa y de repente ya no era un país.

Se retiró, claro. Y su plaza se quedó vacía, así que Suecia pasó a cuartos de final sin jugar. Es la única incomparecencia de la historia de las fases finales de un Mundial: un equipo que llega a cuartos sin haber tocado el balón.

Aquel Mundial arrancó, por tanto, con 15 selecciones en vez de 16.

Alemania fichó media Austria y cayó a la primera

Los nazis quisieron aprovechar la anexión para montar una superselección. Hay documentada una consigna de cuota — seis alemanes y cinco austríacos en el once — y el seleccionador Sepp Herberger llegó a convocar a 38 jugadores, quince de ellos austríacos, para elegir.

Salió al revés. Alemania empató 1-1 con Suiza en el partido inaugural y perdió el desempate 4-2, remontando los suizos un 0-2 ante un público parisino que les tiraba botellas. Eliminada en primera ronda. No volvería a caer tan pronto hasta 2018.

El propio Herberger dijo después que se había visto «forzado» a incluir austríacos y culpó a su «actitud derrotista». Un periodista alemán de la época lo resumió mejor: alemanes y austríacos prefieren jugar unos contra otros aunque estén en el mismo equipo.

Alemania contra Suiza en el Parc des Princes. El equipo mixto germano-austríaco se fue a casa en la primera ronda.
Alemania contra Suiza en el Parc des Princes. El equipo mixto germano-austríaco se fue a casa en la primera ronda.📷 Autor desconocido · Public domain · Wikimedia Commons

España se inscribió, y la Guerra Civil la dejó fuera

Esto casi nunca se cuenta bien: España no fue excluida, España se inscribió y tuvo que retirarse. Venía de hacer cuartos en 1934, de eliminar a Brasil y de plantarle cara a Italia con Zamora, Quincoces, Lángara e Iraragorri. Era una selección de verdad, y se quedó sin Mundial porque el país estaba en guerra.

Durante aquellos años la selección española sencillamente no existió. Lo más parecido a un combinado nacional de gira fue la selección de Euzkadi, que recorrió Europa y América entre 1937 y 1938 recaudando fondos para la República.

Y hay un detalle precioso de lo mucho que pesó nuestra guerra en aquel Mundial: Suiza se negó a viajar a Lisboa para jugar la eliminatoria contra Portugal porque eso significaba atravesar la España en guerra. ¿Solución? El partido se jugó en Milán. La Guerra Civil movió de país una eliminatoria mundialista.

Brasil 6-5 Polonia: el partido más loco del torneo

5 de junio, Estrasburgo, bajo un diluvio. Brasil ganó 6-5 en la prórroga en el partido con más goles de un Mundial hasta entonces. El polaco Ernest Wilimowski marcó cuatro — y perdió. Sigue siendo el único futbolista que mete cuatro en un partido de Mundial y se va eliminado.

Dato de camisetas para los frikis: los dos equipos vestían de blanco, así que Brasil jugó con su equipación de entrenamiento azul. Fue la primera vez que Brasil vistió de azul en un partido oficial. Veinte años después, en la final de 1958, el azul le daría el primer Mundial.

Brasil contra Polonia en Estrasburgo. Acabó 6-5 en la prórroga y con cuatro goles de un jugador que perdió.
Brasil contra Polonia en Estrasburgo. Acabó 6-5 en la prórroga y con cuatro goles de un jugador que perdió.📷 Autor desconocido · Public domain · Wikimedia Commons

La Batalla de Burdeos y el último partido repetido de la historia

En cuartos, Brasil y Checoslovaquia empataron 1-1 en un partido que pasó a la historia por lo que pasó fuera del balón: tres expulsados — los primeros de la historia de los Mundiales —, el portero Plánička terminó con el brazo derecho roto (y siguió jugando la prórroga) y Nejedlý con la pierna rota.

Como no había penaltis, hubo que repetir el partido dos días después. Brasil ganó 2-1. Fue el último partido de repetición de la historia de los Mundiales: nunca ha vuelto a hacer falta.

La camiseta negra, y el saludo que no bajaba

Aquí hay que ser exacto, porque se cuenta mal en todas partes. Italia jugó de negro una sola vez, en cuartos de final contra Francia, el 12 de junio en Colombes. No fue en la final ni contra Brasil.

Y el cambio de camiseta no fue una idea para provocar: los dos equipos vestían de azul, se echó a suertes quién cambiaba e Italia perdió el sorteo. Lo provocador fue lo que vino después: pudiendo usar su segunda equipación de siempre, que era blanca, se ordenó jugar con una camiseta negra con el haz de lictores fascista en el pecho. Ganó Italia 3-1 y eliminó a la anfitriona.

Pero la escena de verdad de aquel Mundial fue otra, y la contó el propio Pozzo en sus memorias. En el debut contra Noruega, en Marsella, había unos 10.000 exiliados italianos en la grada. Los jugadores hicieron el saludo fascista y les cayó una pitada monumental. Pozzo ordenó mantener el brazo en alto hasta que se callaran. Cuando bajaron el brazo y volvieron los silbidos, ordenó repetirlo: «Equipo, listos. Saludo».

La final: 4-2 y el segundo título seguido

19 de junio de 1938, Colombes, 45.000 espectadores. Italia 4-2 Hungría, con doblete de Colaussi y doblete de Piola. Al descanso ya era 3-1. El presidente francés Albert Lebrun entregó la Copa a Giuseppe Meazza.

Curiosidad de la organización: la final y el partido por el tercer puesto se jugaron el mismo día a la misma hora. Mientras Italia ganaba en París, en Burdeos Brasil remontaba un 0-2 y ganaba 4-2 a Suecia.

El presidente francés Albert Lebrun entrega la Copa Jules Rimet al capitán italiano Giuseppe Meazza.
El presidente francés Albert Lebrun entrega la Copa Jules Rimet al capitán italiano Giuseppe Meazza.📷 Excelsior, et Le Journal · Public domain · Wikimedia Commons
Meazza felicita a Silvio Piola, autor de dos goles en la final.
Meazza felicita a Silvio Piola, autor de dos goles en la final.📷 Le Matin · Public domain · Wikimedia Commons
🔍 «Leônidas inventó la chilena»
Lo que se cuenta

Que el Diamante Negro se inventó la chilena y la enseñó al mundo en este Mundial.

Lo que está documentado

Que no. Leônidas es uno de varios candidatos a popularizarla, y las fechas que se le atribuyen son 1932 y sobre todo 1948. La pista más antigua lleva a Ramón Unzaga, nacido en Bilbao en 1894 y emigrado a Chile de niño, al que se sitúa ejecutándola en Talcahuano en 1914 — de ahí que la prensa argentina la bautizara «la chilena». Perú reclama la «chalaca» todavía antes. Lo que sí hizo Leônidas fue hacerla famosa en Brasil.

🔍 El gol descalzo contra Polonia
Lo que se cuenta

Que se le rompió la bota, siguió descalzo y marcó, y que el árbitro no lo vio por el barro.

Lo que está documentado

Que el gol descalzo es razonablemente sólido — la versión mejor sostenida lo sitúa en el minuto 93, con la bota derecha perdida en el barro y con Brasil jugando con medias negras, lo que ayudó a que no se notara. Pero hay al menos cuatro versiones distintas de cómo ocurrió: que el gol fue anulado, que se descalzó a propósito al empezar, que se quitó las dos botas, que se las estaban arreglando. El hecho aguanta; el cómo, no.

🔍 «Brasil dejó a Leônidas en el banquillo por chulería»
Lo que se cuenta

Que Brasil estaba tan seguro de ganar la semifinal a Italia que reservó a su estrella para la final. Arrogancia castigada.

Lo que está documentado

Que es falso, y está desmentido desde 1938. Leônidas estaba lesionado: salió tocado del 6-5 a Polonia, jugó los 120 minutos de la Batalla de Burdeos y el desempate, y no llegó. Además su suplente natural, Niginho, estaba inhabilitado porque la federación italiana había avisado a la FIFA de su situación irregular. El propio Leônidas escribió una carta aclarando que el seleccionador no tuvo elección. Lo que sí fue chulería: Brasil ya tenía reservados los billetes de avión de Marsella a París para la final, y Pozzo lo usó para motivar a los suyos. Al perder, Brasil se negó a venderle los pasajes a Italia, que tuvo que ir en tren.

🔍 El telegrama «vencer o morir»
Lo que se cuenta

Que Mussolini mandó a los jugadores un telegrama antes de la final con dos palabras: vincere o morire.

Lo que está documentado

Que no hay ni rastro del telegrama en ningún archivo. Pietro Rava, el último superviviente de aquel equipo, lo desmintió expresamente en una entrevista en 2001: «No, no, no, eso no es verdad. Mandó un telegrama deseándonos suerte, pero nunca “vencer o morir”». Rava murió en 2006 y contó también algo que no encaja con la leyenda: Mussolini nunca llegó a levantar el trofeo.

Sindelar, el que dijo que no

Matthias Sindelar era el capitán del Wunderteam austríaco, el mejor futbolista de su país del siglo XX. Cuando Alemania absorbió a Austria y montó su selección conjunta, él se negó a jugar, alegando la edad y las lesiones. Por eso no estuvo en Francia.

Murió el 23 de enero de 1939 en su piso de Viena junto a su novia. El veredicto oficial fue intoxicación por monóxido de carbono, y ahí empieza el problema: conviven tres hipótesis — accidente, suicidio y asesinato — y ninguna está probada. La Gestapo tenía un expediente sobre él. Un vecino había denunciado días antes una chimenea defectuosa. Un amigo suyo declaró décadas después que se sobornó a un funcionario para registrarlo como accidente.

Lo que sí conviene desmentir, porque se repite mucho: Sindelar no era judío. La confusión viene de que su club, el Austria Viena, era el de la burguesía judía vienesa.

Matthias Sindelar, «el hombre de papel», capitán del Wunderteam austríaco.
Matthias Sindelar, «el hombre de papel», capitán del Wunderteam austríaco.📷 Autor desconocido · Public domain · Wikimedia Commons
Su tumba de honor en el Cementerio Central de Viena.
Su tumba de honor en el Cementerio Central de Viena.📷 Invisigoth67 · CC BY-SA 2.5 · Wikimedia Commons

Y entonces el balón se paró dieciséis años

La guerra canceló los Mundiales de 1942 y 1946. Eso convirtió a Italia en campeona del mundo durante dieciséis años seguidos, de 1934 a 1950: un récord que no va a batir nadie.

Y hay una historia que explica por qué la Copa Jules Rimet llegó entera a 1950. El dirigente italiano Ottorino Barassi, vicepresidente de la FIFA, sacó el trofeo de la caja fuerte de un banco romano y lo escondió durante toda la guerra en una caja de zapatos debajo de su cama. Si la copa existe todavía en las fotos del Maracaná es por eso.

📖 Serie «Historia de los Mundiales»: capítulo 3 de 23. Los contamos uno a uno, de 1930 a 2026, separando siempre lo documentado de la leyenda. Tienes la serie completa y el palmarés aquí.
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